
Madre Isabel Larrañaga
La Fundación Educativa Corazonista nace de la labor iniciada en el siglo XIX por Madre Isabel Larrañaga, fundadora de la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón de Jesús. Su proyecto surge como una respuesta comprometida con la formación integral de la infancia y la juventud, especialmente en contextos de mayor necesidad.
Basado en el principio «prevenir y amar», esta pedagogía se centra en el cuidado, el acompañamiento y la atención personalizada a cada persona. Con el paso del tiempo, esta visión se ha mantenido viva y actualizada, dando forma a una comunidad que sigue educando desde el corazón, fiel a su origen y abierta a los desafíos y necesidades del presente.
Pensamientos de Madre Isabel
"Ved a Dios en todas las cosas. Dios está en todas partes. Hay que tener presente que está allí y nos está mirando."
"De las cosas que se han de acabar no hagáis caso"

"Dad gracias a Dios, por todo, por todo."
"Vengo porque es mi deber estar allí donde mis hijas padecen, para ayudarlas, consolarlas o padecer con ellas."
"Nunca el rigor infunde amor a la virtud"
"¿Cómo no he de hacer yo esto, si el Señor lavó los pies a sus discípulos?"
"Cada mañana saco del armario lo que necesito para el día"
"Nuestra vocación es para hacer vida en cualquier parte donde se espera mayor servicio de Dios y ayuda a las almas."

Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón de Jesús
Nuestra Fundación Educativa Corazonista ha sido fundada por la Congregación de las Hermanas de la Caridad del Sagrado Corazón de Jesús.
La Congregación está a punto de cumplir 150 años de existencia ya que fue fundada el 2 de febrero de 1877 por la Madre Isabel de Larrañaga Ramírez (1836-1899).
En principio nació para la Obra de los Ejercicios Espirituales. “Con ellos, afirma la Madre, se reforma la vida, se destierran los vicios y pasiones del corazón; con ellos se disipa la tibieza y se adquiere el fervor, se aprende el ejercicio de la oración mental, se conoce la verdadera virtud, y ellos deciden al que los hace amar a Dios y aborrecer cuanto de Él nos aparta”.
Algún tiempo después, escuchando la voz de la iglesia, en la persona del Sr. Obispo D. Ciriaco Sancha y Hervás, la Madre Isabel orientó también su obra a la enseñanza y educación de la niñez y adolescencia, muy abandonada y necesitada en pleno siglo XIX.
La Madre fue abriendo colegios e internados para niñas y niños párvulos, donde se les ofrecía una educación integral en valores humanos y cristianos.
Los colegios de Leganés, Torrijos, Fuensalida (en Toledo), en Madrid, en barriadas suburbanas: los colegios del Sagrado Corazón de Jesús, en el barrio de Argüelles, Santa Susana, en el barrio de Las Ventas del Espíritu Santo, Nuestra Señora del Carmen, del pueblo de Villaverde Alto.
Y fundó también en la isla de Cuba: Ntra. Sra. de Loreto, en Pinar del Río, y Sagrado Corazón de Jesús, de La Habana, donde fallece la Madre Isabel el 17 de enero de 1899.
Con el paso del tiempo, la Congregación se va extendiendo por diversos lugares de España, pasa también a Portugal en 1936. Y seguirá por América: Chile (1949), Puerto Rico (1961), Florida-Miami (1965), Venezuela (1971), Perú (1992)… En 1964 llegó la Congregación al continente africano: Angola, y las últimas fundaciones en Mozambique (2012 y 2015).
Algo más de trescientas Hermanas Corazonistas, junto con una gran pléyade de colaboradores seglares, forman hoy una gran familia corazonista, trabajan unidos en Misión Compartida, en la hermosa tarea de difundir el Evangelio a través de las distintas actividades apostólicas: educación, salud, residencias universitarias, pastoral parroquial, etc.